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 Una configuración de monitor dual ayuda a la organización y la eficiencia generales del trabajo, razón por la cual muchas personas se gastan bastante dinero en un segundo monitor para su PC. Ese espacio adicional se puede usar para hacer videollamadas, navegar por la web, enviar correos electrónicos o incluso dibujar con el lápiz óptico. Pero si, por ejemplo, tienes un Mac y un iPad, es posible que no tengas que gastarte nada en configurar ambos dispositivos.

Siempre que tengas un Mac y un iPad compatibles, puedes conectar rápida y fácilmente los dos dispositivos Apple y usar el iPad como una pantalla adicional para tu portátil. Usando Sidecar, que viene integrado en los dispositivos compatibles, puedes ampliar tu escritorio MacOS o duplicarlo en el iPad, ya que está equipado con controles de pantalla táctil para usar los dos dispositivos juntos sin problemas.



 

¿Dónde podemos encontrar las células madre?

La médula ósea es el tejido blando y esponjoso en el cuerpo que contiene las células madre hematopoyéticas. Se encuentran principalmente en la centro de la mayoría de los huesos.

Es un procedimiento que requiere de unas condiciones específicas por el equipo sanitario mediante el cual se trasplantan células madre sanas en la médula ósea o en la sangre. Así se restaura la capacidad de su organismo para producir los glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas que necesita.

Administración de células madre. Fuente: iStock
Administración de células madre. Fuente: iStock

¿Cuántos tipos de trasplante de médula ósea existen?

Existen diferentes tipos de trasplantes pero los principales serían el trasplante autólogo y el trasplante alogénico.

El trasplante autólogo o también conocido como autotrasplante pretende recuperar la función medular lo antes posible. En ocasiones se trata el cáncer con una dosis alta de quimioterapia o tratamiento de radioterapia que dañan las células madre y al sistema inmunitario.

Por ese motivo, se extraen previo al tratamiento células madre, que se devuelven posteriormente al tratamiento, a su cuerpo y restauran su sistema inmunitario y la capacidad de producir células sanguíneas y combatir las infecciones.

En el trasplante alogénico, las células madres provienen de otra persona a la que denominamos donante pero, ¿cómo podemos saber si eres un donante compatible?

Un donante compatible es un donante sano cuyas proteínas sanguíneas, que se denominan antígenos leucocitarios humanos (HLA por sus siglas en inglés), coinciden con los suyos.

Generalmente, los hermanos de los mismos padres a menudo son el donante más compatible, pero otro familiar o un voluntario no relacionado también puede serlo.

Quiero ser donante de médula ósea. Fuente: iStock
Quiero ser donante de médula ósea. Fuente: iStock

Quiero ser donante de médula ósea ¿qué puedo hacer?

Cuando nos referimos a los trasplantes de médula ósea, la frase “querer es poder”, muchas veces no es suficiente. Encontrar un “donante compatible” es un paso necesario para este tipo de trasplantes. Si estás interesado, puedes obtener más información sobre el Plan Nacional de Donación de Médula Ósea llamando el teléfono de información 900 102 688.

En 2021, España registró su máximo histórico de esta actividad. En total se realizaron 3.610 Trasplantes de Progenitores Hematopoyéticos que se obtuvieron de médula ósea, sangre periférica y sangre de cordón umbilical (SCU), lo que supone un crecimiento del 7% con respecto al año 2020.

Punción en la cresta ilíaca.  Fuente: iStock
Punción en la cresta ilíaca. Fuente: iStock

¿Cómo se lleva a cabo un trasplante de médula ósea?

La obtención de las células madres para el trasplante se puede realizar mediante múltiples punciones en la médula ósea, a través de sangre periférica y el cordón umbilical.

Cabe destacar que la médula ósea no tiene nada que ver con la médula espinal, situada en el interior de la columna vertebral. Por ello, la técnica de trasplante de médula ósea, no tiene ningún riesgo de lesión neurológica.

En el caso de la médula ósea, se obtiene las células madres mediante múltiples punciones en ambas crestas ilíacas posteriores (huesos situados en la parte posterosuperior de la cadera).

Se recomienda anestesia general y se realizan entre 2 y 4 pequeños orificios en la piel para aspirar las células madres. Se debe reponer parte del volumen de sangre mediante una autotransfusión durante el mismo procedimiento.

El efecto secundario más frecuente que provoca la donación de médula ósea es una ligera molestia en las zonas de punción que cesan a los pocos días.

Si hablamos de la sangre periférica, las personas reciben durante cuatro o cinco días una inyección diaria de un fármaco capaz de movilizar las células madre desde la médula ósea a la sangre.

Posteriormente a esto, se extrae la sangre del donante a través de una vena de la flexura del codo y es procesada en una máquina que separa las células madre y devuelve los restantes elementos de la sangre al donante a través de una vena del otro brazo. A este procedimiento se le denomina aféresis.

El último procedimiento para el trasplante de médula ósea es el más conocido, la sangre del cordón umbilical. Contiene una gran cantidad de células madre que pueden utilizar para trasplante.

Tras el parto, una vez cortado el cordón umbilical, es posible recoger la sangre junto con la placenta. Estas células se congelan y se criopreservan para un posible donante. Este procedimiento no conlleva ningún riesgo para la madre ni para el padre.

Actualmente España es el quinto país del mundo en número de unidades de sangre de cordón almacenadas en los 7 bancos públicos y 2 bancos privado existentes en nuestro país.

Para finalizar el artículo y siguiendo las indicaciones de la fundación Josep Carreras contra la leucemia. La donación de médula ósea es:

  • Ofrecer tu ayuda anónima y altruista a cualquier paciente del mundo que lo necesite
  • Un compromiso contigo mismo y con los demás
  • La única donación que se puede hacer en vida y en las que las células donadas se regeneran al 100%
  • La única curación posible para cientos de personas que lo necesitan
  • Es dar vida

Referencias bibliográficas:

Asociación Americana de Oncología. 2020. Qué es el trasplante de células madre. https://www.cancer.net/es/desplazarse-por-atenci%C3%B3n-del-c%C3%A1ncer/c%C3%B3mo-se-trata-el-c%C3%A1ncer/q%C3%BAe-es-el-trasplante-de-c%C3%A9lulas-madre-trasplante-de-m%C3%A9dula-%C3%B3sea 

Fundación Josep Carreras. 2022. La donación de médula óse

Cada año, el Índice de Riesgo Climático Global analiza los impactos de los eventos climáticos extremos y los datos socioeconómicos asociados a los mismos.



Millones de personas de todo el mundo sufren de alguna manera las consecuencias del cambio climático. Los cada vez más frecuentes fenómenos meteorológicos extremos como olas de calor, sequías o inundaciones producen un deterioro de la calidad del agua y amenazan incluso la disponibilidad de recursos hídricos. En algunas zonas, los cambios en las condiciones del océano han mermado los recursos pesqueros y, por otro lado, el aumento de temperatura en zonas templadas favorece la propagación de ciertas enfermedades que antes se restringían al área tropical.

El observatorio alemán Germanwatch publica cada año su Índice de Riesgo Climático Global (IRC) para evaluar cuáles han sido los países más afectados por los eventos climáticos extremos. Se trata de una herramienta útil para ayudar a comprender los impactos socioeconómicos relacionados con el cambio climático e identificar las mayores vulnerabilidades al mismo pero, como advierten sus creadores, no supone un sistema de clasificación completo.

Por ejemplo, el IRC no toma en cuenta aspectos como el aumento del nivel del mar, el derretimiento de los glaciares o la acidificación de los océanos. Además, se basa en datos pasados, y no se puede usar para hacer proyecciones sobre lo que sucederá en el futuro, sino que se debe entender como una advertencia para tomar medidas de adaptación al cambio climático.

“Los  datos  solo  reflejan  los  impactos  directos  -pérdidas  directas  y  muertos-  de  fenómenos  meteorológicos extremos, mientras que, por ejemplo, las olas de calor, que son frecuentes en los países africanos, a menudo producen impactos indirectos mucho más fuertes -por ejemplo, como resultado de sequías y escasez de alimentos-. Finalmente, el índice no incluye el número total de personas afectadas -además de los muertos- ya que la comparabilidad de dichos datos es muy limitada”, explica el informe.

Según el IRC 2020, en el año 2018 los países más afectados por el cambio climático fueron Japón, Filipinas y Alemania, y las olas de calor fueron las principales causas de los daños. Además, entre 1999 y 2018, los más afectados por eventos climáticos extremos fueron Puerto Rico, Myanmar y Haití. Entre  1999  y  2018  murieron  495 000  personas  en  total  como  consecuencia  directa  de  más  que  12 000  fenómenos  meteorológicos extremos.

1. Japón
En el 2018, Japón se vio afectado por tres fenómenos meteorológicos extremos. En julio se sufrió un episodio de lluvias torrenciales que causó graves inundaciones y movimientos de tierra. Después, una fuerte ola de calor provocó 138 muertes y miles de hospitalizaciones. Por último, el tifón Jebi fue el ciclón tropical más intenso sufrido en Japón en los últimos 25 años.

2. Filipinas
Filipinas fue el segundo país más afectado por el cambio climático en 2018, fundamentalmente a causa de un tifón de categoría 5 que afectó a más de 250.000 personas en todo el país.

3. Alemania
Durante el verano de 2018, Alemania sufrió el periodo más caluroso jamás registrado que, unido a una fuerte sequía, provocó importantes pérdidas en la agricultura.

4. Madagascar
En 2018 Madagascar sufrió dos ciclones que, en conjunto, obligaron a 70.000 personas a huir de sus hogares en busca de un refugio seguro.

5. India
En 2018, India vivió una de sus peores temporadas de monzones, y el estado de Kerala se vio especialmente afectado. Además, dos ciclones golpearon la costa este del país a finales de año y causaron importante daños materiales y personales.

6. Sri Lanka
Las lluvias monzónicas también causaron graves daños en Sri Lanka, causando al menos 24 muertos, más de 170 000 personas afectadas de alguna manera y casi 6 000 personas desplazadas.

7. Kenia
Al igual que otros países del este de África, Kenia sufrió especialmente las lluvias estacionales en 2018, experimentando casi el doble de la precipitación normal de la época de lluvia. El desbordamiento de varios ríos afectó a numerosas zonas del país.

8. Ruanda
También en Ruanda las fuertes lluvias causaron numerosas inundaciones con graves efectos materiales y personales. Otra de las consecuencias fue una epidemia del virus chikungunya transmitido por mosquitos.

9. Canadá
Canadá sufrió durante el año 2018 los efectos de las temperaturas extremas, tanto por frío – se registraron hasta -48,2° C a comienzos de año-, como por calor – en abril las altas temperaturas derritieron la nieve de forma prematura, causando  graves inundaciones-. Además, se vivió la peor temporada de incendios forestales jamás registrada.

10. Fiji
En Fiji fueron tres fuertes ciclones los registrados entre febrero y abril, que afectaron a unas 150 000 personas.

En este documental te contaremos 14 mil millones de años de Historia, a través de un viaje de tan solo dos horas, desde el Big Bang, haciendo escala en los puntos cruciales, momentos históricos y revisaremos las extraordinarias conexiones entre el pasado lejano y nuestra vida cotidiana. Esta es una nueva forma de ver la historia del Universo, el planeta Tierra y la humanidad: el surgimiento de la vida, el avance del hombre y el crecimiento de la civilización. ¿Sabías que el 1% de la estática de la radio y televisión proviene del Big Bang?" ¿Que el oro de un anillo proviene de una estrella que explotó hace 5.000 millones de años? ¿Que las sales de nuestros cuerpos nos conectan con los primeros océanos que hubo en la Tierra?



Hay alimentos que obstaculizan que tengamos un cerebro más sano. Repasamos 10 de ellos.

Los alimentos fritos dañan tu cerebro

Cuando cocinamos, el aceite vegetal se convierte en otra forma de grasas, llamadas saturadas, que ayudan al colesterol a ubicarse en las arterias. Una vez fritos, los alimentos destruyen lentamente las células nerviosas del cerebro, deteriorando nuestra capacidad para aprender y para formar nuevos recuerdos. Obviamente hay aceites más peligrosos que otros. El de girasol es uno de los más tóxicos para nuestro organismo. “Comer en exceso alimentos no saludables puede conducir al sobrepeso pero mirando más allá, hemos encontrado un enlace preocupante entre una dieta rica en grasas saturadas y las enfermedades relacionadas con el cerebro”, explica Terry Davidson en su artículo publicado en la revista Neurology.

El azúcar añadido daña tu cerebro


El consumo a largo plazo de azúcar puede causarnos una gran cantidad de problemas neurológicos y afectar a la memoria, reduciendo nuestra capacidad de aprender. Así, según un estudio publicado en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA), aquellas personas que consumieron entre el 17-21% de calorías en azúcar presentaban un alto riesgo de morir por enfermedad cardiovascular en comparación con los que consumían alrededor del 8% de azúcar en sus calorías diarias. El riesgo representaba más del doble para aquellos que consumían más del 21%.

La comida rápida daña tu cerebro



La comida rápida o fast food ha demostrado provocar cambios en la química de nuestro cerebro, provocando síntomas similares a la abstinencia, entre ellos ansiedad y depresión. La comida rápida también afecta la producción de dopamina, hormona que también participa en la función cognitiva, concretamente en la capacidad de aprendizaje, la motivación y la memoria. Así, abusar de la comida rápida (más de 3 o 4 veces a la semana) no solo puede causar obesidad o problemas del corazón, sino también dañar tu cerebro.

Los alimentos procesados dañan tu cerebro



Los alimentos procesados químicamente están repletos de altos niveles de azúcar, fructosa, sodio, aceites parcialmente hidrogenados (conocidos como grasas trans). “Los alimentos procesados y los alimentos que son hiper-alergénicos pueden dañar la salud del cerebro”, según el especialista en nutrición deportiva Brandon Mentore. De hecho, la comida procesada o precocinada afecta el sistema nervioso central y eleva el riesgo de desarrollar un trastorno neurodegenerativo como la enfermedad de Alzheimer. No se trata de eliminarlos por completo de nuestra dieta ya que no es nada malo comer este tipo de alimentos pero lo que sí debemos evitar es comerlos a menudo o comer cantidades excesivas si queremos mantener un cerebro sano y fuerte.

Las grasas trans dañan tu cerebro



La revista Neurology publicó un estudio cuyas conclusiones demostraban que una alta ingesta de grasas trans (presentes las patatas fritas, por ejemplo) está vinculado a la contracción del cerebro. Según el nutricionista Tori Holthaus “las dietas altas en grasas trans aumentan el beta-amiloide en el cerebro, que se asocia con la enfermedad de Alzheimer”. Y es que las grasas trans no solo son perjudiciales para el corazón o el sobrepeso, sino también para nuestro órgano pensante. Estas grasas ralentizan los reflejos y nuestra capacidad de respuesta cerebral y aumentan el riesgo de sufrir un derrame.

La cafeína daña tu cerebro



Si bien es cierto que la cafeína ayuda al cerebro a estar en estado de alerta, también aporta un lado negativo. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos afirma que 600 miligramos de cafeína al día pueden provocar dolores de cabeza, elevar la ansiedad y los trastornos relativos al sueño. Una ingesta exagerada de cafeína puede causar confusión, alucinaciones y, en última instancia, la muerte.

La fructosa daña tu cerebro



El sustituto del azúcar, la fructosa, el jarabe de maíz de alta fructosa, obstaculiza el funcionamiento de las células del cerebro y cómo estas almacenan la energía necesaria para procesar tanto el aprendizaje como los pensamientos. Este componente reduce así nuestra capacidad para capacidad aprender y para recordar información, según una investigación publicada en The Journal of Physiology.

La sal daña tu cerebro



Así de sencillo. El exceso de sal afecta a tu inteligencia, ya que los alimentos salados tienen un eco negativo en nuestra salud cardíaca y nuestra presión arterial pero también en nuestro cerebro, ya que perjudican nuestra capacidad para pensar. De hecho, un estudio publicado en la revista Neurobiology concluyó que las dietas altas en sodio estaban asociadas a una mala salud vascular, lo que a su vez conduce a que la disminución cognitiva sea más rápida.

Los edulcorantes artificiales dañan tu cerebro



Los componentes presentes en los edulcorantes artificiales, si se toman durante mucho tiempo, pueden provocar daños cerebrales y problemas con la capacidad cognitiva. A pesar de que aportan muchas menos calorías que el azúcar, a largo plazo las consecuencias son mucho más negativas.
Entre estos ingredientes artificiales también se encuentran los conservantes, los colorantes o los que aportan sabor o textura. Ninguno de ellos le hace ningún bien a nuestro cuerpo y menos a nuestro cerebro.

Los alimentos con glutamato monosódico dañan tu cerebro


El glutamato monosódico, también conocido como GMS, es comercializado por la industria alimentaria como un potenciador del sabor, debido a que equilibra y resalta el matiz de otros sabores. Es muy popular en la cocina asiática pero sus componentes afectan a la química de nuestro cerebro a través de la sobreexcitación de sus células hasta el punto de daño cerebral. “El GMS está oculto en diversas fuentes, entre ellas: sabores naturales, especias, proteínas hidrolizadas, caldos o proteína aislada de soja”, afirma el quiropráctico Chad Laurence. Según la Administración de Alimentos y Medicamentos, diversos estudios han demostrado que las inyecciones de glutamato en ratones de laboratorio han provocado daño en las células nerviosas del cerebro, asociadas con patologías como la enfermedad de Huntington o el alzhéimer. Una ingesta excesiva de estos alimentos puede provocar además dolores de cabeza, fatiga, desorientación, obesidad y depresión.


Da pistas sobre cómo las redes de neuronas producen los comportamientos complejos que nos definen.

¿Cómo se conectan las neuronas? ¿Cómo trabajan juntas para tomar decisiones, expresar emociones y crear conciencia?

Un complejo mapa elaborado por un matemático y científico informático de la Universidad Johns Hopkins podría situarnos muy cerca de la respuesta a estas preguntas.

Marta Zlatic se unió a un equipo internacional de neurocientíficos para crear este mapa, que representa el centro de aprendizaje y memoria del cerebro de la larva de la mosca de la fruta, un primer paso hacia el mapeo de cómo funcionan todos los cerebros animales. El científico ha almacenado más de veinte mil horas de video en blanco y negro, y las imágenes están ayudando a responder a una de las preguntas más importantes en la neurociencia moderna: cómo los circuitos del cerebro crean el comportamiento.


El mapa revela patrones de conexión entre seis tipos de neuronas que anteriormente habían sido malinterpretados o eran enteramente desconocidos

 La parte del cerebro de la larva de la mosca de la fruta asignada en este proyecto incluye aproximadamente mil seiscientas de las diez mil neuronas contenidas en el cerebro entero de una larva. El cerebro adulto de la mosca de la fruta comprende aproximadamente cien mil neuronas, y el salto en la complejidad a los mamíferos es más grande todavía. El cerebro humano contiene de ochenta y seis mil millones a cien mil millones de neuronas.

El análisis del mapa revela patrones de conexión entre seis tipos de neuronas que anteriormente habían sido malinterpretados o eran enteramente desconocidos, contribuyendo a una mejor comprensión de cómo funciona esta porción del cerebro de la larva de la mosca de la fruta. El desafío es tal que podemos compararlo a tratar de identificar todas las relaciones de todas las partes de una red eléctrica compleja.

Más cerca de una comprensión total del cerebro
Pero comprender incluso el más simple de los circuitos presenta una serie de desafíos. Estos varían en disposición y función de animal a animal. Se hace difícil fijar una función a un circuito. Además, el cableado por sí solo no explica completamente cómo los circuitos generan el comportamiento. Otros factores, como los hormonales, tienen que ser considerados.

Sin embargo, los científicos están comenzando a detectar patrones en circuitos simples que pueden operar en cerebros más complejos. "Esto es lo que esperamos", afirma Willie Tobin, un neurocientífico de la Escuela de Medicina de Harvard en Boston, Massachusetts: "que podamos encontrar principios generales que nos puedan ayudar a entender sistemas más grandes".

El proyecto, además, podría servir de guía a medida que los científicos allanan el camino hacia la comprensión del cerebro y, finalmente, hacia la compleja red de conexiones entre las neuronas en los cerebros de los mamíferos. La parte del cerebro de la larva de la mosca de la fruta usada en el estudio se corresponde, aproximadamente, con la corteza cerebral en mamíferos.

En los últimos años, nuevas herramientas y técnicas para rastrear las conexiones del cerebro nos acercan cada vez más a una comprensión más precisa de cómo este funciona. Es más, los diagramas de redes neuronales resultantes están produciendo sorpresas; mostrando, por ejemplo, que un cerebro puede usar una red de múltiples maneras para crear los mismos comportamientos.

Referencias:

The complete connectome of a learning and memory centre in an insect brain. Katharina Eichler, Feng Li, Ashok Litwin-Kumar, Youngser Park, Ingrid Andrade, Casey M. Schneider-Mizell, Timo Saumweber, Annina Huser, Claire Eschbach, Bertram Gerber, Richard D. Fetter, James W. Truman, Carey E. Priebe, L. F. Abbott, Andreas S. Thum, Marta Zlatic & Albert Cardona. Nature 548, 175–182 (10 August 2017). Doi:10.1038/nature23455

Los combatientes de la guerra civil siria y los terroristas del Estado Islámico la utilizan para aumentar su capacidad de combate y para disminuir el miedo.

El llamado farmacoterrorismo consiste en la utilización de drogas con el objetivo de convertir a los terroristas en más poderosos y eficientes ejecutores de crímenes. Un arma que secuestra el cerebro y cuyos efectos se utilizan en beneficio de perpetrar el terror. ¿Cómo? Los estimulantes como la fenetilina, también conocida como Captagon, aumentan la capacidad de combate gracias a sus efectos psicoactivos. Además, disminuye la sensación de miedo, lo que les convierte casi en máquinas irracionales dispuestas a sembrar el terror.

El uso de este estimulante psicoactivo sintético, el Captagon, se ha relacionado con los combatientes de la guerra civil siria y los terroristas del Estado Islámico. Su mecanismo de acción es de gran complejidad. Uno de sus ingredientes es una anfetamina, pero, además, se une con otros estimulantes, dando lugar a un cóctel diverso que se libera en el  sistema nervioso central.

Los efectos se producen por una interacción entre dos metabolitos diferentes que se liberan cuando se ingiere el fármaco: teofilina y anfetamina.

 Pero ahora, un equipo de científicos ha logrado desentrañar la complejidad química de esta sustancia, conocida ya como la droga de los yihadistas. Y, lo que es más importante, han conseguido elaborar un compuesto eficaz para mitigar sus efectos.

Aunque los científicos eran conscientes de que las propiedades psicoactivas de la fenetilina difieren de las de otros estimulantes sintéticos, la complejidad química que se manifiesta en la ingesta de esta droga ha dificultado los esfuerzos para identificar, sin asomo de duda, las especies específicas responsables de estos efectos.

Utilizando un nuevo enfoque de la vacuna en ratones, un equipo liderado por Kim Janda descubrió el mecanismo de acción de la fenetilina. Es causada por una interacción entre dos metabolitos diferentes que se liberan cuando se ingiere el fármaco.

El estudio desarrolla una "disección mediante vacunación" que han denominado DISSECTIV y muestra cómo funciona esta droga: las propiedades psicoactivas diversas de inicio rápido del Captagon son facilitadas por la combinación entre teofilina y anfetamina. "Nuestros resultados demuestran que la vacunación contra una sola especie química dentro de una mezcla de varios componentes puede usarse para descubrir las propiedades que surgen de la actividad polifarmacológica", explican en el texto de la investigación, publicada por la revista Nature.

Además, los científicos anticipan que DISSECTIV se utilizará para exponer especies químicas activas no identificadas y para resolver interacciones farmacodinámicas dentro de otros sistemas químicamente complejos, como los encontrados en medicamentos falsificados o ilegales, muestras de tejido post-metabólicas y extractos de productos naturales.

El enfoque de la vacunación puede utilizarse para entender los mecanismos por los cuales otros fármacos complejos imparten sus efectos psicoactivos.

Las vacunas contra la droga son una gran promesa para evitar que más y más personas caigan en la dependencia de sustancias, pero plantea lagunas que deben ser cuestionadas. Para una persona con dependencia, no existe solo la desintoxicación, sino también la deshabituación, tal como plantea en una charla durante el evento Naukas Bilbao de enero de 2017 la bióloga química y experta en comunicación científica, médica y ambiental, Oihana Iturbide: "Se ha demostrado que durante el ritual de administración de una droga, antes de que se consuma, los receptores de dopamina de un persona con drogodependencia ya se activan".

Referencias:

Cody J. Wenthur, Bin Zhou & Kim D. Janda. Vaccine-driven pharmacodynamic dissection and mitigation of fenethylline psychoactivity. Nature (2017) doi:10.1038/nature23464.

Un equipo de científicos ha descubierto que el proceso de recordar y el de crear nuevos recuerdos están regidos por dos circuitos cerebrales totalmente distintos.

Cuando vivimos una nueva experiencia, la memoria de ese acontecimiento se almacena en un circuito neural que conecta varias partes del hipocampo y otras estructuras cerebrales. Cada grupo de neuronas puede almacenar diferentes aspectos de la memoria, como la ubicación del evento e, incluso, las emociones asociadas con él.

Hasta el momento, los neurocientíficos que estudian la memoria creían que cuando recordamos, nuestro cerebro recrea el mismo circuito del hipocampo que se activó cuando el recuerdo fue formada originalmente. Sin embargo, ahora neurocientíficos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han demostrado, por primera vez, que traer de vuelta un recuerdo requiere un circuito de 'desvío' que se ramifica fuera del circuito original de la memoria. Los resultados han sido publicados por la revista Cell.

"Este estudio aborda una de las preguntas más fundamentales en la investigación del cerebro, y es cómo se forman y se recuperan los recuerdos; además, proporciona una evidencia inesperada: existen circuitos diferentes para la recuperación y la formación de recuerdos", según Susumu Tonegawa, autor principal del estudio, en una nota emitida por el MIT.

Este circuito de memoria nunca se ha visto antes en animales vertebrados, aunque un estudio publicado en 2016 encontró un circuito similar en el gusano Caenorhabditis elegans.

El hipocampo se divide en varias regiones, cada una de ellas con diferentes funciones relacionadas con la memoria, y la mayoría de ellas han sido muy estudiadas por los científicos. No obstante, una pequeña área llamada subículo ha sido, hasta ahora, una desconocida. 

El área implicada en la recuperación de recuerdos se llama subículo y, según el estudio, no es necesaria en el proceso de formación de nueva memoria.
El laboratorio de Tonegawa se propuso investigar esta región utilizando ratones genéticamente modificados para que sus neuronas subiculares pudieran encenderse o apagarse usando luz.

Los investigadores usaron este método para controlar las células de la memoria durante un evento de condicionamiento por miedo, es decir, emitían una descarga eléctrica leve cuando el ratón se encontraba en una estancia en particular. El recuerdo de esta descarga, por tanto, debía infundirles miedo cuando volviesen a la misma estancia.

Una investigación anterior demostró que la codificación de estos recuerdos implicaba a células en una parte del hipocampo llamado CA1, que luego transmite información a otra estructura cerebral, la corteza entorrinal, a través del subículo. Sin embargo, la función del subículo era desconocida en este proceso.

En cada localización, pequeños subconjuntos de neuronas se activan, formando huellas de memoria. "Se pensó que los circuitos que están involucrados en la formación de estas huellas de memoria son los mismos que los circuitos involucrados en la reactivación de estas células que se produce durante el proceso de recuperación de recuerdos", apunta Tonegawa.

En un grupo de ratones, el equipo del MIT inhibió las neuronas del subículo, después de que se produjera el condicionamiento del miedo. Estos ratones no mostraron la respuesta habitual de miedo, demostrando que su capacidad para recordar se había visto afectada.

El experimento es una prueba de que el circuito de desvío en el que está implicado el subículo es necesario para recordar, pero no para la formación de nuevos recuerdos. Además, otros experimentos revelaron que en el circuito directo de CA1 a la corteza entorrinal ocurre lo contrario: no es necesario para recordar, pero sí para la formación de la memoria.

Referencias:

Roy, D.S., Kitamura, T., Okuyama, T., Ogawa, S.K., Sun, C., Obata, Y., Yoshiki, A., Tonegawa, S. Distinct Neural Circuits for the Formation and Retrieval of Episodic Memories. Cell. 170: 1-13 (2017).







Una simulación recrea el clima del planeta meses después de la catástrofe, lo que contribuyó a la extinción masiva.




Hace 66 millones de años, un bombardeo masivo de partículas de roca pulverizada, que se dio justo después de un gran impacto de un asteroide de, al menos, diez kilómetros de diámetro, cayó sobre la Tierra, y cantidades ingentes de polvo sumieron el planeta azul en una oscuridad completa durante unos dos años. La catástrofe global habría producido incendios forestales generalizados, erupciones volcánicas, y habría levantado capas polvo, bloqueando la luz del Sol y deteniendo la fotosíntesis. Esto habría, además, enfriado en planeta a una velocidad drástica. Todo ello, contribuyendo a la extinción masiva que marcó el final de la era de los dinosaurios.

Estos son los detalles de cómo el clima podría hacer cambiado drásticamente tras la catástrofe, publicados en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences. El estudio, dirigido por el Centro Nacional de Investigación Atmosférica (NCAR) con el apoyo de la NASA y la Universidad de Colorado Boulder, ha elaborado un modelo de cómo las condiciones de la Tierra tras el impacto del asteroide, más que el propio impacto en sí, podrían haber condicionado el final del Periodo Cretácico. Una información que los biólogos y paleontólogos pueden utilizar para comprender mejor por qué algunas especies murieron tras la catástrofe, especialmente en los océanos, mientras que otras sobrevivieron.

Los científicos calculan que más de tres cuartas partes de todas las especies en la Tierra, incluyendo todos los dinosaurios que no eran de tipo aviar, desaparecieron en el límite de los períodos Cretácico y Paleógeno, un evento conocido como límite K/Pg. La evidencia muestra que la extinción coincidió en el tiempo con el choque de un asteroide de considerable tamaño en lo que ahora es la Península de Yucatán. Pero más importante aún fueron las consecuencias a largo plazo de la colisión, que habría provocado terremotos, tsunamis y, por supuesto, erupciones volcánicas.

Los científicos también calculan que la fuerza del impacto habría lanzado a una roca vaporizada  por encima de la superficie de la Tierra, donde se habría condensado en pequeñas partículas de polvo, conocidas como esférulas. A medida que las esférulas cayeron de nuevo a la Tierra, se habrían calentado por fricción a temperaturas lo suficientemente altas como para provocar incendios globales y abrasar la superficie de la Tierra. Los restos de esta fina capa de esférulas se pueden encontrar en registros geológicos de todo el mundo.

"La extinción de muchos de los grandes animales en la Tierra podría haber sido causada por las consecuencias inmediatas del impacto, pero más animales que vivían en los océanos o los que se refugiaron en túneles subterráneos podrían haber sobrevivido, además de los mamíferos que, de hecho, subsistieron", explica el científico NCAR Charles Bardeen, autor principal del estudio. "Nuestro modelo recoge lo que ocurrió después de los efectos iniciales. Queríamos ver las consecuencias a largo plazo de la capa de polvo que, creemos, cubrió la mayor parte del planeta durante dos años, y cuáles podrían haber sido las consecuencias para los animales que sobrevivieron en los meses posteriores al desastre”.

Para ello, los investigadores simularon el efecto de la capa de polvo sobre el clima global a largo plazo. Se calcula que la Tierra estuvo cubierta por quince millones de toneladas de polvo.

Una reacción en cadena

En las simulaciones, el polvo fue subiendo más y más alto en la atmósfera, formando finalmente una barrera global que bloqueó la gran mayor parte de la luz solar que llegaba a la Tierra. "En los primeros momentos, la Tierra habría sido tan oscura como en una noche de Luna", según Toon.

Como consecuencia, la fotosíntesis habría sido imposible durante más de un año y medio, además de que muchas de las plantas ya se habrían incinerado. Pero la oscuridad probablemente habría tenido su mayor impacto en el fitoplancton, que es básico en la cadena alimentaria oceánica. La pérdida de estos pequeños organismos habría generado una reacción en cadena a través del océano, devastando muchas especies marinas.

Además, en las simulaciones, la pérdida de luz solar causó una pronunciada disminución de las temperaturas promedio de la superficie de la Tierra, con una caída de veintiocho grados centígrados sobre la tierra y once grados centígrados sobre los océanos.

Sin embargo, mientras que la superficie de la Tierra se enfrió en los escenarios de estudio, más arriba, en la estratosfera, hacía mucho más calor cuando las partículas de polvo absorbieron la luz del Sol. Las altas temperaturas destruyeron el ozono y permitieron almacenar grandes cantidades de vapor de agua en la atmósfera superior. El vapor de agua, entonces, reaccionó químicamente en la estratosfera para producir compuestos de hidrógeno que condujeron a más y más destrucción del ozono. La pérdida de ozono resultante habría permitido que dosis dañinas de luz ultravioleta llegaran a la superficie de la Tierra, dificultando aún más la vida sobre ella.

Nada dura para siempre
Un hallazgo especialmente sorprendente que tuvo lugar durante la simulación: el agua en forma de vapor almacenada en la atmósfera de la Tierra jugó un papel importante en la desaparición de la capa de polvo que cubrió la Tierra. Cuando el polvo empezó a salir de la estratosfera, el aire empezó a enfriarse. Este enfriamiento, a su vez, hizo que el vapor de agua se condensara en partículas de hielo, que acabaron con más y más partículas de polvo, hasta que la capa de hollín fue diluida por completo, después de permanecer dos años cubriendo la superficie de la Tierra.

Imagen: NASA

Referencias: On transient climate change at the Cretaceous−Paleogene boundary due to atmospheric soot injections. Charles G. Bardeena, Rolando R. Garcia, Owen B. Toon, and Andrew J. Conley. PNAS (2017).